Exjesuita afirma que Pica es «la punta del iceberg» y enlaza a curas con corrupción judicial

Pedro Lima, quien fue expulsado de la orden por denunciar el abuso sexual, reveló que una de las ‘víctimas se suicidó a causa de los terribles efectos del crimen en su vida.

Dos fotografías del sacerdote Alfonso Pedrajas (+)./ ABI

Uno de los exintegrantes de la orden religiosa de los Jesuitas en Bolivia Pedro Lima vuelve a romper el silencio en torno al destape de los más de 80 casos de abuso sexual cometidos por el fallecido cura Alfonso «Pica» Pedrajas y manifiesta que este caso es «solo la punta del iceberg».

Lima, quien formó parte de la orden poco después de haberse graduado del colegio, fue expulsado de la misma precisamente por las denuncias de abuso sexual que hacia ante sus superiores en esa época. Por motivos políticos, reside en Paraguay desde 2012 y ocupó cargos como Intendente en el municipio de Cochabamba y fue asambleísta constituyente por el Movimiento Al Socialismo (MAS) hasta que tuvo que salir del país tras cuestionar a Evo Morales.

«‘Los trapitos sucios se lavan al interior de la casa, eso que estás haciendo no está bien’ y la respuesta posterior fue que en vez de apoyarme a investigar, ellos lo sabían todo y me decía ‘¿qué más? ¿y qué más?’. Y cuando me di cuenta que sabía todo, la respuesta muy dura de los jesuitas fue expulsarme en ese momento de la orden», afirmó Lima este martes, en entrevista con Bolivia TV.

Sin duda, la vida de Lima dio un giro inesperado al ser echado de la orden; pues tuvo que cambiar su proyecto de vida totalmente. Sin embargo, jamás dejó de realizar denuncias.

Incluso después de su expulsión y estudiando la carrera de Teología en la Universidad Católica de Cochabamba, el financiamiento académico que le prometieron fue interrumpido de forma definitiva porque é continuaba haciendo denuncias sobre abusos sexuales cometidos por sacerdotes jesuitas.

CORRUPCIÓN

Al ser cuestionado numerosas veces en la última semana sobre por qué habla del caso ahora tras varios años y no antes, el mismo responde que el principal motivo era la desconfianza hacia las autoridades judiciales que, según afirma, estaban estrechamente relacionadas con los jesuitas.

«Yo no confiaba en los autores judiciales por una simple razón (…) no solamente tenían en su mano el poder judicial, sino que (el padre Pedrajas) era el capellán de la Corte Suprema de Justicia. Yo fui testigo de cómo torcía la ley, torcían los juicios, los veredictos, cómo al inocente le condenaban desde la Corte Suprema de Justicia. El padre Tuco manipulaba a todos los jueces con los cuales tomaba whisky, entre whisky y cacho he visto cómo se resolvían casos de intereses grandes de la nación», relató.

En esta entrevista, Lima reiteró varios de los nombres de los curas jesuitas acusados en su declaración por abuso sexual y violación: Alfonso Pedrajas, Luis Tó y Antonio Gauss Capdevila, todo bajo conocimiento de Ramon Alaix quien fue un alto líder eclesiástico en su momento.

GRAVES CONSECUENCIAS

Lima indicó que su objetivo no es revictimizar a las personas que sufrieron abusos por parte de Pedrajas y otros sacerdotes. Sin embargo, lamenta las graves consecuencias que estos crímenes tuvieron sobre sus vidas.

En una entrevista con la red ERBOL, reveló que una de las víctimas de abuso sexual se suicidó este año, sumido en un tormento interminable y sin recibir ayuda adecuada.

Dijo que tuvo la oportunidad de hablar con “una persona joven que posteriormente se quitó la vida”. Según Lima, “el estudiante le confesó ser víctima del sacerdote Alfonso Pedrajas, Pica”.

«No puedo quedarme en silencio ante esta tragedia», expresó Lima. «Vi el sufrimiento de esta persona, y sentí la necesidad de profundizar en el tema. Desafortunadamente, el resultado fue su trágico suicidio».

PEDIDO

Lima pidió a las autoridades judiciales hacerse cargo de las investigaciones y que, cuando las mismas se hagan efectivas, se emitan órdenes de arraigo de forma inmediata, «en el día», para los señalados pr estos crímenes para que sean juzgados ente la ley.