Nodal habría pedido autos blindados, avión privado y más; Silva critica a organizadores por firmar

“La verdad, no sé en qué momento los organizadores se animan a firmar un contrato de semejantes características. Un contrato diseñado de acuerdo a la norma norteamericana, mexicana, pero muy alejada de la realidad boliviana”, dijo el Viceministro de Defensa al Consumidor.

                                                                          Christian Nodal, el mexicano famoso por cantar rancheras. INSTAGRAM


El viceministro de Defensa del Consumidor, Jorge Silva, informó que el contrato para traer a Christian Nodal a La Paz tenía cláusulas “abusivas” en desmedro del organizador, con condiciones que no son acordes a la realidad boliviana, además de un alto costo.

Silva señaló que el contrato incluía condiciones como avión privado, vehículos blindados desde el aeropuerto al hotel, del hotel al escenario y viceversa, personal de seguridad y hotel cinco estrellas, entre otras exigencias «complicadas de cumplir».

“La verdad, no sé en qué momento los organizadores se animan a firmar un contrato de semejantes características. Un contrato diseñado de acuerdo a la norma norteamericana, mexicana, pero muy alejada de la realidad boliviana, en la cual se incluye cláusulas absolutamente abusivas, desproporcionales en desmedro del organizador”, dijo el Viceministro en el programa La Tarde en Directo de Erbol.

Observó también el alto costo de llevar al cantante a La Paz: “300 mil dólares costaba Nodal en La Paz”, precisó.

Sin embargo, Silva cuestionó que la empresa organizadora haya asumido ese contrato sin realizar un estudio de mercado. Consideró que la demanda en La Paz para ese tipo de música es menor que en Cochabamba y Santa Cruz.

Señaló que para cubrir los gastos que suponía llevar a Nodal a La Paz por lo menos deberían haberse vendido unas 15 mil entradas, pero se vendieron 3 mil, generando un desfase.

A eso, según el Viceministro, se sumaron situaciones internas como el problema que se habría presentado con el alquiler del complejo de Achumani, donde debería haberse realizado el concierto.

Hizo referencia a la versión de que el alquiler era, primero, de 20 mil dólares, pero cuando se armó el escenario, se habría aumentado el precio a 40 mil dólares bajo la presión de haber cerrado la puerta y la advertencia de que “entran pero no salen”.

Por este caso, el representante de la empresa Dreams Productions, que organizó el concierto en La Paz cuenta con detención preventiva, acusado por el delito de estafa. La empresa ya expresó su predisposición de devolver el dinero de las entradas.